Trazando las diagonales del lienzo o papel, encuentra el punto del centro. Cuando lo tengas señalado, cierra los ojos y busca tu pulso. Siente como late tu corazón e integra tu ritmo acompasado. Disfruta ese contacto, cuando quieras, abre los ojos y ancla tu energía en ese punto central.

  1. Traza un círculo desde el centro.
  2. Dibuja una flor abierta que ocupe todo el círculo.
  3. Sigue dibujando alrededor del círculo con los formas, dibujos o símbolos que quieras hasta llenar por completo todo el espacio.
  4. Pinta la flor con colores rosados.
  5. Pinta el resto del mandala con tonos de rosa y verde.

Mientras pintas piensa en todo lo que te gustaría hacer, con total libertad.

Al terminar contempla el mandala por unos minutos repitiendo el siguiente mantra:

Libero todos los miedos conscientes o inconscientes que me impiden alcanzar lo que yo deseo.  

Luego repite 3 veces: Lo siento mucho, perdóname, gracias, te amo.

Haz una respiración profunda, siente de nuevo el ritmo de tu corazón y puedes dar la tarea por terminada